Un campeonato centenario

El FIM CEV Repsol, es uno de los campeonatos de velocidad más importantes del panorama deportivo, especialmente porque sirve como punto de lanzamiento para los pilotos que darán el salto al Campeonato Mundial. Grandes pilotos como Marc Márquez y Casey Stoner comenzaron su carrera corriendo en las categorías de menor cilindrada de esta competición con 100 años de historia. Hoy os contamos los orígenes y el recorrido de un certamen tan nuestro y tan importante como es el CEV.


Parrilla de salida en Jerez 1971

La primera edición fue en 1915, aunque por aquel entonces, el motociclismo distaba mucho de contar con los medios que cuenta hoy día. No había circuitos permanentes y el recorrido transcurría por la calzada a través del norte de la península siguiendo las retorcidas carreteras vascas siendo Bilbao punto de partida y meta en una carrera de dos etapas que se extendía nada más y nada menos que… ¡335 kilómetros! Sin duda los orígenes de este deporte eran para valientes, largas carreras que duraban horas con numerosos pilotos y reglamentos cambiantes.


Circuito de Montjuic 1970. Ángel Nieto arropado por los aficionados.

No fue hasta 1950 que se impuso el formato moderno del evento, siguiendo los pasos del Mundial de motociclismo y estableciendo un calendario de carreras, además de las mismas categorías de los grandes premios, 125, 250, 350, 500 y sidecares.

En la década de los 70, el CEV vivió un momento de gran auge y popularidad. Fue la era de Ángel Nieto, una figura sin la que no se puede entender esta competición. Siete veces campeón del mundo de 125cc y seis veces en 50cc. El piloto zamorano hizo las delicias de la afición obteniendo el mayor palmarés de victorias en las cilindradas menores, ganando 23 veces el CEV y logrando el primer puesto en todas las categorías en los años 71 y 72. Tampoco podemos olvidarnos de otros grandes pilotos del CEV, como Ricardo Tormo o Jorge Martínez, “Aspar”, en la década de los 80. Los pilotos de esta generación no solo serán importantes por sus victorias, sino también por ser los mentores de futuras generaciones de pilotos, manteniendo viva la llama del motociclismo durante las décadas de los 80 y los 90.

Hoy en día las categorías que podemos ver en el FIM CEV Repsol se parecen mucho a las que hay en el Mundial de motociclismo. Durante la última década, se produjo la tendencia de adoptar los estándares que facilitaran el salto de los pilotos a competiciones de mayor alcance. Aunque no hay máquinas con la potencia de las monturas de la categoría reina MotoGP, las de Moto3 y Moto2 siguen un reglamente prácticamente idéntico al del Mundial. La mayor cilindrada que podemos encontrar es la de la categoría Superbike, con motos de 1000cc, seguida por la copa monomarca Kawasaki Z, en la que todos los pilotos corren con la misma moto y la Superstock con motos de serie.


CEV circuito de Jarama en 1990. Enrique de Juan corriendo con los colores de Repsol

Sin embargo la categoría que más miradas atrae es la de Moto3, sucesora de las 125cc, en la que participan numerosos pilotos noveles, no solo españoles, también muchos extranjeros que ven en el FIM CEV Repsol su oportunidad para comenzar una carrera profesional en el Mundial de motociclismo. Dada la importancia del certamen para servir de trampolín a jóvenes pilotos, la organización tiene un gran compromiso con la juventud, y pone énfasis en preparar a los futuros pilotos, de tal manera que lleguen a los circuitos de MotoGP con el mejor nivel posible. El resultado es más que satisfactorio, ya que la mayoría de pilotos que corren en el Mundial de motociclismo salen del FIM CEV Repsol.


Alonso Lopez, corriendo en el CEV en 2016