AutoGas: el carburante alternativo más utilizado

En España cada vez son más los coches que circulan con gases licuados de petróleo  GLP, una cifra que, a pesar de haber aumentado en más de un 30% durante el último año, se queda pequeña respecto a países como Holanda, Portugal, Italia o Francia, donde es casi tan frecuente como el diésel. En este sentido, el plan de Repsol es superar en el futuro esta cifra, incorporando el GLP o AutoGas cada año a 100 estaciones de servicio. El objetivo es ampliar el número de puntos de venta con este combustible y cubrir las principales carreteras españolas, para que viajar con AutoGas sea cada vez más factible.

Los combustibles alternativos van ganando relevancia a pasos agigantados. En estos momentos, a falta de que el coche de hidrógeno se materialice y los eléctricos aumenten su autonomía, el GLP centra la atención de la mayoría.

El proceso comienza con la instalación del depósito en el hueco de la rueda de repuesto. Contiene unos 70 litros de capacidad, aunque solo se llena el 80% de GLP en estado líquido (57 litros). El resto se reserva para la parte de líquido que se vaporiza de forma natural.

El paso de líquido a gas se consigue echando mano del agua caliente del circuito del motor. Y así, en forma gaseosa, se inyecta en el motor a través del sistema de admisión de los motores de gasolina. Con la llegada masiva de los motores de inyección directa, no será necesario vaporizar el GLP, sino que se inyectará directamente al motor. “Eso no reduce prestaciones respecto a la gasolina”, admiten los investigadores del Centro de Tecnología Repsol.

Un carburante con muchas ventajas

A pesar de que en un primer momento, la inversión que hay que realizar para la conversión del motor puede parecer cara, las ventajas y los beneficios hacen que cada vez sean más los interesados en este Gas Licuado del Petróleo.

Una de sus grandes ventajas es la reducción de partículas contaminantes a la atmósfera (Reducción del 68% de las emisiones de NOx y del 15% de las emisiones de CO2). Además, los automovilistas también están muy satisfechos con el ahorro de combustible. En concreto, supone entre un 40-45 por ciento de diferencia, respecto a la gasolina.

Así mismo, hablamos de una mayor autonomía, ya que podemos elegir entre usar AutoGas o gasolina. El depósito de gasolina se mantiene inalterado y el conductor puede utilizar ambos combustibles indistintamente. La autonomía media de un vehículo con AutoGas es de 500 o 600 kilómetros, el doble si también utilizamos gasolina.

Además, estos vehículos duplican la duración del motor y reducen su vibración, debido al menor desgaste de los cilindros y segmentos del motor. El gas es más limpio, deja menos depósitos carbonosos en la combustión y permite que el aceite del motor se mantenga limpio durante más tiempo.

En la actualidad se estima un parque de 20.000 vehículos propulsados por gas en España, en su mayoría taxis, autobuses urbanos, camiones de basura o flotas de empresas privadas, aunque cada vez son más los vehículos particulares. Y se estima que el número de vehículos aumente a 200.000 en el año 2017.