Este verano, conserva tus alimentos a la perfección

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Llega el verano y hay clásicos que nunca fallan, como una jornada en el campo o en la playa. Seguro que te suena la escena: madrugar para no coger demasiado tráfico (si es que no tienes la suerte de poder llegar andando o en bicicleta a tu destino), y preparar la mochila con lo imprescindible: toalla, crema para el sol, agua y, por supuesto, las tarteras con sandía, ensaladilla rusa o tortilla de patatas.

Seguramente te estarás preguntando, ¿por qué el blog de Innovación Tecnológica de Repsol me habla de tuppers y ensaladas? Por una sencilla razón, y es que en el Centro de Tecnología Repsol trabajamos para desarrollar plásticos que hagan posible que tu comida se conserve en perfectas condiciones, manteniendo todas sus propiedades.

Atrás han quedado las tarteras metálicas y cantimploras. De un tiempo a esta parte, los envases fabricados con plásticos inteligentes cobran protagonismo. Se trata de compuestos resistentes y ligeros que conservan mejor los alimentos y alargan su vida útil. Además son respetuosos con el medio ambiente, ya que pueden reutilizarse y reciclarse fácilmente.

Uno de esos compuestos es, por ejemplo, el polietileno de alta densidad. Quizá el término no te suene de nada o, en el mejor de los casos, a un compuesto químico de lo más sofisticado. El PEAD, esas son sus siglas, está más presente en tu vida de lo que imaginas. Con unas fibras fuertes, lo encontrarás en redes de pesca, tiendas de campaña o, incluso, chalecos antibalas. Y, por supuesto, en envases. ¿Qué le hace tan interesante? Tiene una gran resistencia al impacto, es un estupendo aislante térmico, es ligero y de fácil reciclaje. Por eso es el preferido de las neveras portátiles y también de los envases seguros y confiables. De esos que puedes usar tanto en el microondas como en la nevera, para guardar bien fresquito el gazpacho.

Otro nombre: espuma de poliuretano. Este derivado del petróleo, es tremendamente versátil: muebles, el relleno de los asientos de automóvil, capas para el aislamiento térmico del hogar, ropa y, claro está, embalaje de todo tipo, incluido el alimentario. Tanto en frío como en calor.

Está claro que en el futuro las comidas de campo y playa seguirán sirviéndose del plástico pero ¿cómo serán esos envases? Es difícil saberlo con exactitud, pero en el Centro de Tecnología Repsol llevamos tiempo investigando en bioplásticos y polímeros autorreparables, así como en materiales inteligentes capaces de conservar los alimentos por mucho más tiempo y que los mantienen a temperaturas óptimas. Ya hay algún ejemplo en tu supermercado, como los plásticos que mantiene las ensaladas frescas y sin apenas humedad. Perfecto para el verano.