Mayor seguridad gracias a la innovación tecnológica

 

Proyecto Repara 2.0

La prevención es una cuestión capital para Repsol. Por eso, la Compañía pone todo su músculo tecnológico al servicio de la seguridad de los trabajadores y del entorno, desde las tareas iniciales de prospección hasta la gestión de los surtidores. De los laboratorios del Centro de Tecnología Repsol ya han salido algunas interesantes ideas, como por ejemplo materiales autorreparables. Te las contamos.

Seguridad vial en el asfalto

 La prevención de accidentes también depende del estado del firme. Y en este ámbito, en Repsol tenemos una amplia experiencia. Todos los asfaltos desarrollados en nuestros laboratorios cumplen con los más altos estándares de calidad para garantizar una conducción segura.

Pero nuestro trabajo no se queda ahí. En Repsol investigamos la creación de asfaltos inteligentes. Por ejemplo, hemos desarrollado un asfalto con propiedades drenantes para acabar con los problemas de visión en carretera cuando llueve o existen balsas de agua. De este modo, el pavimento no acumula la molesta película de agua y, cuando pasa un vehículo, el agua no sale despedida hacia el coche que circula detrás. Además, se mejora la adherencia a la carretera, evitando así el temido aquaplaning.

Otro buen ejemplo son nuestros asfaltos 100% reciclables. La materia prima que empleamos es, precisamente, el pavimento viejo que ya no sirve. En el Laboratorio de Asfaltos analizamos el pavimento que retiramos. En base a sus propiedades, formulamos un nuevo betún que, junto con los áridos reciclados y procesados, actuará como ligante y asegurará el buen funcionamiento del nuevo pavimento. Con nuestros ensayos de laboratorio verificamos que el nuevo producto reciclado cumple todas las exigencias para su uso, del mismo modo que cualquier pavimento no reciclado, con todas las garantías para el tráfico rodado.

Drones en la refinería

 La utilización de vehículos aéreos no tripulados en materia de seguridad comienza a despuntar y el sector energético no permanece ajeno. De momento, en Repsol ya los hemos empleado en la refinería de Sines, en Portugal, para revisar las antorchas del complejo —que se ubican a cien metros de altura— mediante imágenes de alta resolución. Los resultados han sido tan buenos que pronto llegarán los ensayos a otras refinerías como la de Cartagena o Puertollano.

En la Compañía se exploran otras posibles aplicaciones para los drones. Por ejemplo, inspección de plataformas petrolíferas en el mar, traslado de repetidores para transmitir datos durante las campañas de exploración o una de las que más veremos en el futuro: transporte de paquetería.

Tuberías que se curan

 Una de nuestras principales líneas de investigación son los materiales autorreparables. Ya se trabaja en carreteras que se arreglan solas cuando aparecen microgrietas y en plásticos que se curan cuando surgen pequeñas roturas en su estructura, lo cual supondría un significativo avance en materia de seguridad. Posibles aplicaciones serían las tuberías capaces de detectar fugas y repararlas en el mismo momento.