Polioles con CO2: los polímeros del futuro

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La mayor parte del petróleo se destina a la producción de combustibles para el transporte, sin embargo existe una porción del crudo denominada nafta que se aprovecha como materia prima en la industria petroquímica. Esta pequeña porción, en torno a un 5% del crudo total, puede parecer minoritaria pero supone una parte muy importante y de gran utilidad para la sociedad, ya que engloba innumerables aplicaciones.

En el Centro de Tecnología Repsol, disponemos de infraestructuras con alta capacidad tecnológica, en las que desarrollamos actividades de I+D con el objetivo de conseguir transformar la nafta en nuevos productos con excelentes propiedades, resolviendo necesidades existentes en nuestra vida diaria. Entre estas actividades se sitúa el Proyecto NEOSPOL, una de las más recientes innovaciones desarrolladas por los científicos e investigadores del área de Química y que representa un salto cualitativo en el ámbito de los polímeros.

A través de NEOSPOL, estamos desarrollando una tecnología que permite sintetizar un nuevo tipo de poliol con CO2, reemplazando así una materia prima de origen fósil (óxido de propileno) por el dióxido de carbono.

Gracias a esta tecnología, nuestros expertos han logrado obtener un producto de menor huella de carbono que los polioles convencionales y mejores propiedades mecánicas. Se trata del poliol policarbonato, un polímero para cuya síntesis ha sido necesario diseñar un catalizador a medida para garantizar la incorporación de la máxima cantidad de moléculas de CO2  a cada poliol.  ¡Todo un reto tecnológico!

Nuevas propiedades, nuevas aplicaciones

Otra de las ventajas que presenta el poliol policarbonato es que mantiene las propiedades en las diferentes aplicaciones de poliuretano como en espumas, y en mercados CASE (coating, adhesivos, sellantes y elastómeros), otorga unas propiedades como la elasticidad y la adhesividad superiores a las de los polioles convencionales. Asimismo, el poliol policarbonato presenta propiedades específicas que permitirán nuevas aplicaciones en el futuro.

Gracias al esfuerzo y la capacidad de nuestros científicos e investigadores, desde el Centro de Tecnología Repsol estamos desarrollando una nueva tecnología propia muy competitiva respecto al estado del arte, capaz de desarrollar un producto a partir de CO2 y abriendo la puerta a polímeros cada vez más eficientes y sostenibles con las mismas e incluso superiores prestaciones que los polímeros a los que sustituyen.