Proyecto Marcellus, la garantía del futuro del gas

En ocasiones, el futuro exige asumir tareas nuevas, como decidió hacer Repsol en uno de sus proyectos más ambiciosos. Se trata del proyecto Marcellus, que podría dotar de energía a millones de hogares durante años. En 2015, la compañía cerraba la adquisición de la petrolera canadiense Talisman Energy. Aquella operación suponía una ampliación decisiva en la cartera de activos de la compañía y una apuesta firme por el gas, una fuente de energía que a juicio de Repsol  tendrá mayor protagonismo en el mix energético de las próximas décadas.

Shale Gas

Entre los proyectos que pasaron a estar bajo la responsabilidad de Repsol, se encuentra el emblemático campo Marcellus, en Pensilvania (EEUU). Este campo es posiblemente uno de los yacimientos más grandes y prolíficos del planeta en el sector del shale gas. Este tipo de gas, también conocido como gas de lutita, gas de esquisto o gas pizarra, se encuentra atrapado en ciertas formaciones rocosas y es extraído mediante pozos estimulados con fracturas hidráulicas. En el caso de Marcellus, se cree que el área contiene alrededor de 50 billones (1012) de pies cúbicos de gas natural, suficiente para abastecer a los Estados Unidos durante dos años.

Al tratarse de uno de los primeros campos de activos no convencionales en nuestra cartera y por la técnica de extracción utilizada, Marcellus ha supuesto todo un reto para el equipo de Upstream de la compañía, un reto superado con éxito: el coste de la extracción se ha reducido en un 27 por ciento y la producción ha alcanzado el billón (1012) de pies cúbicos, algo extraordinario en un campo con tan pocos años de explotación. Este volumen de producción bastaría para abastecer a todos los hogares de Pensilvania durante más de dos años y medio o a todos los hogares españoles durante más de 8 meses.

 

Éxitos exploratorios en todo el mundo

El proyecto Marcellus viene a ampliar la lista de logros de Repsol en el segmento del Upstream —exploración, perforación y extracción—. En este ámbito destaca, por ejemplo, el reciente hallazgo de Horseshoe, en Alaska. Tras unos años de colaboración con su socio Armstrong Energy, Repsol anunciaba en marzo de este mismo año el mayor descubrimiento de petróleo de las últimas tres décadas en Estados Unidos.

Estos éxitos son posibles gracias a la aplicación de algunas de las técnicas más innovadoras surgidas del Centro de Tecnología Repsol, donde más de 200 investigadores buscan soluciones disruptivas, económicamente rentables y ambientalmente sostenibles. Con estas premisas ha sido posible realizar hallazgos en Brasil o Venezuela, donde se han aplicado tecnologías como la herramienta Caleidoscopio, una compleja matriz de logaritmos matemáticos capaz de procesar imágenes sísmicas en condiciones extremas y analizar el subsuelo sin necesidad de perforar.

Esta suma de logros en Upstream es la constatación de que la apuesta de Repsol por la innovación obtiene resultados —con tasas de éxito del 50 por ciento en exploración, entre las más altas del mundo— y afianza nuestra posición como un referente internacional en el sector.