Me hubiera gustado empezar hablando de lo bien que fue la carrera en Le Mans, pero lo cierto es que no resultó como todos hubiéramos querido. La verdad es que el viernes rodamos bastante bien en seco y el sábado, como ya os conté por aquí, conseguimos un buen ritmo y estábamos contentos con la puesta a punto.
Incluso en el Warm Up tuvimos buenas sensaciones pero en carrera la cosa fue diferente. No conseguimos que la moto traccionara como pensábamos que podía hacerlo y perdimos bastante tiempo por ese motivo. En este tipo de carreras los detalles en la puesta a punto son clave.
Cuando dejó de llover comencé a recuperar tracción y esto me permitió mejorar mi ritmo en pista y sobre todo las sensaciones sobre la moto. Me hubiera gustado estar peleando por la victoria pero no pudo ser. De todos modos es importante seguir sumando porque el Mundial es muy largo y solo podemos mirar adelante y pensar en hacerlo lo mejor posible en la siguiente carrera. Queda mucho campeonato.
Durante estos días toca descansar, coger fuerza y empezar ya a preparar el GP de Catalunya. Otra de las citas bonitas del año, por lo que significa siempre correr en casa y por el ambientazo que siempre se vive allí. La semana que viene os cuento más cosas sobre Montmeló.
Por cierto, no quería olvidarme de recordaros que entre todos los que participéis comentando por qué queréis estar en Montmeló, junto con mi equipo elegiremos a un ganador, al que haya dejado el comentario más original o más ingenioso, que ganará un viaje para 2 personas a Montmeló. También os regalaré, a cinco personas más, camisetas especiales conmemorando mis 100 podios.
Un saludo
¡Gracias!