Desde hace tres años ruedan una serie de encuentros y conferencias alrededor del mundo en las que el tema central son las microalgas. Tras pasar por Rotterdam, Bruselas, Bangkok y Singapur, la tercera Edición del World Algae Europe recaló en España. Como en anteriores ediciones, los invitados fueron expertos en diferentes aspectos relacionados con las algas: desde quienes están especializados en su uso para alimentación hasta los que centran sus investigaciones en cómo extraer de ellas biocombustible de tercera generación para el futuro de la movilidad y el transporte mundial.
Algae World se celebra dos veces al año, una en Europa y otra en Asia. Este año, la ciudad elegida fue Madrid, gracias a los enormes esfuerzos que se están realizando en España en el sector de la biotecnología y la calidad de los científicos españoles en un área con tanto crecimiento potencial.
Entre esos científicos que están haciendo avanzar esta disciplina a pasos agigantados se encontraba Enrique Espí, consultor en biotecnología del Centro de Tecnología Repsol. El investigador incidió en la importancia de los plásticos a la hora de cultivar microalgas y se centró en los mejores métodos para cultivarlas, ya sea en piscinas o en fotobiorreactores.
Según el investigador, los plásticos tienen un papel muy importante en la rentabilidad de un cultivo de algas. “Repercuten en las inversiones necesarias, al reducir drásticamente los costes de los fotobiorreactores, y en la frecuencia con que hay que reponerlos por roturas, ensuciamiento...”. Además, otro aspecto a destacar son sus propiedades superficiales ya que, evitando la adhesión de las algas al plástico, se mantiene más tiempo su transparencia y aumenta la productividad del cultivo.
Su intervención tuvo una gran relevancia y demostró la importancia que tiene Repsol en la investigación en este campo a nivel mundial, ya que está desarrollando plásticos especiales con esas propiedades.
Las conferencias se estructuraron en cuatro bloques: productos y aplicaciones de las microalgas, macroalgas y cianobacterias; biocombustibles de algas: desarrollo y perspectivas; algas para la mitigación de daños al medioambiente; y producción y procesado.
Entre los temas que se trataron con más amplitud y que centraron los trabajos de los expertos, algunos tan importantes como “¿Podrá el biocombustible de las algas contribuir a los retos energéticos a los que se enfrenta Europa?”, “Tecnologías de cultivo para la producción en masa de microalgas”, “Innovaciones en el procesamiento de algas y extracción de aceite” o “Perspectivas del uso de biocombustibles en aviones”.
El futuro de las microalgas es prometedor. ¿Crees que podría ser la solución de la energía en el trasporte?