Saltar al contenido
Asfaltos que ahorran hasta el 28% de energía
3190 Accesos, 0 Comentarios

Desde Madrid a Ámsterdam. Ésa es la distancia equivalente que se ha asfaltado en España con carreteras ecológicas dotadas de la tecnología de Repsol. 1.700 kilómetros de vías más silenciosas y respetuosas con el medioambiente con tecnología desarrollada en el Centro de Tecnología Repsol. La compañía es líder en la sostenibilidad de los asfaltos, ya que ahorra hasta un 28% de energía reduciendo la temperatura de la mezcla. Es otro de los avances de Repsol, cuyas fórmulas asfálticas,  guardadas bajo siete llaves, hacen que sus productos sean los más tecnológicos.

Que de repente pasemos de un asfalto ruidoso que no deja escuchar la música dentro del coche, a otro sobre el que parece que flotamos, depende de la tecnología que se lleva a cabo en el Centro de Tecnología Repsol. Allí, el secreto de unas carreteras más sostenibles y silenciosas se guarda en el Laboratorio de Asfaltos, donde no sólo se producen avances relacionados con betunes, sino que se trabaja con diferentes técnicas y materiales, y se experimenta mezclando betún con polímeros o polvo de neumático, para mejorar las características de la pavimentación. Pero donde en verdad se reduce significativamente el consumo de energía hasta casi el 30% es en los asfaltos con tecnología de baja temperatura.

¿Y qué es eso de baja temperatura? En realidad, la mayor parte del asfalto que se utiliza en la actualidad se obtiene a partir de mezclas en caliente, es decir, a unos 160 grados. Lo vemos alguna vez cuando arreglan el asfalto o lo colocan de nuevas en calles o carreteras: máquinas que mantienen la mezcla a esas elevadas temperaturas para que resulte más manejable. Algo que no sólo perjudica a los operarios que están a pie de obra, sino al medio ambiente, por la elevada cantidad de energía necesaria para mantener la temperatura alta y constante. Según los expertos no es probable que esta técnica sea sustituida por otra en un corto plazo, pero el futuro es de las mezclas a baja temperatura. La buena noticia es que ya se han conseguido avances y Repsol está a la cabeza en cuanto a consecución de nuevas tecnologías para mantener y mejorar las propiedades del asfalto con esta técnica, ya de por sí muy elevadas.

Mercedes Ayala, investigadora del Laboratorio de Asfalto me explica que “conseguimos reducir la temperatura a menos de 120 grados centígrados”, cuando en condiciones normales se realiza a 150 o 160. Este hecho es altamente beneficioso no sólo para la cuenta de resultados de la compañía, sino para el medioambiente, ya que se reduce el consumo de energía en un 28%. Esa es solo una primera fase del ahorro, ya que luego hay otras variables no relacionadas con la tecnología en frío, como la reducción de la explotación de las canteras para obtener áridos (mediante el uso cada vez más habitual de carreteras recicladas) y a la menor necesidad de transportarlos en camiones (recorte en las emisiones de CO2).

La investigación en la reducción de temperatura del asfalto para lograr una mayor sostenibilidad ambiental sigue su curso, del mismo modo que continúan los trabajos acerca de cómo conseguir que el asfalto pueda acumular el calor del sol y utilizarlo como aporte energético extra que complemente otras fuentes de energía renovables. Todo ello se realiza en el Laboratorio de Asfaltos, donde se formulan nuevos betunes y se les somete a pruebas exhaustivas de resistencia y durabilidad, y donde se analizan las mezclas con diferentes tipos de áridos para lograr múltiples características indicadas para diversas condiciones medioambientales y de tipo de circulación.

Comentarios
Sea usted el primero.

Normas de participación

La participación en este blog requiere de la completa aceptación y cumplimiento de sus normas de participación