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Para ser conductor de primera…
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A principios de enero, una conocida marca de coches y la Asociación Europea de Autoescuelas organizaron en Alemania una jornada de conducción sostenible. El reto estaba en aprender a conducir mejor para exprimir de la forma más eficiente el combustible, y hacer una mayor cantidad de kilómetros al año. Hay muchas variables para ahorrar, aunque se resumen en dos: el conductor y la tecnología. La combinación de ambos más sus circunstancias hace que se pueda ahorrar hasta 600 euros de combustible al año, evitando expulsar casi una tonelada de CO2 en doce meses. Unas cifras que invitan, al menos, a esforzarse tras el volante.

En el evento, del que se ha hecho eco la revista Muy Interesante en su número de marzo, hizo hincapié en que la actitud del conductor es clave, tanto a la hora de conducir como en “la previa”. Es él quien debe vigilar la presión de los neumáticos, cuidar que los filtros y los conductos estén limpios o comprobar que los niveles de líquidos son los correctos. Pero eso por sí solo no garantiza consumir menos. Es en la conducción donde uno puede demostrar ser un piloto de altura.

Para ser conductor de primera no vale eso de “acelera, acelera”. Un piloto eficiente respeta los límites de velocidad y se anticipa a las condiciones del tráfico. De nada sirve acelerar o frenar bruscamente forzando el motor. Tampoco se admite conducir pisando el pedal hasta las ruedas. Basta con mantener una velocidad constante, pisando ligeramente el acelerador, nunca más deun tercio del recorrido del pedal.

Y hay más cosas. Primero conducir con las ventanillas cerradas para no penalizar la aerodinámica de la carrocería. Después ir siempre con marchas largas: mejor ir en quinta a 40 que en tercera. Y luego aprovechar las cuestas abajo. Cada vez que veas una lo mejor es levantar el pie del acelerador manteniendo la marcha correspondiente. Así, recorrer esa distancia te saldrá gratis.

Al principio conducir así puede exigir un plus de atención, pero pronto la técnica se interioriza. El resultado es que esta forma más ecológica de conducir puede mejorar hasta un 33% la eficiencia de los motores. Y lo mejor es que se podría ahorrar dinero (hasta 600 euros al año) y recortar hasta una tonelada de CO2.

Después del conductor, el consumo depende de la tecnología, : motores con tecnología Start&Stop (que detienen su funcionamiento en caso de parada), inyección directa, software inteligente, tecnologías que calientan antes los motores para que lleguen cuanto antes a su temperatura óptima de funcionamiento… Los coches mejoran a gran velocidad pero, ¿los conductores también lo hacen? ¿Crees que en España se conduce mejor que en otros países europeos?

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